Cuantas veces escuchamos hablar del trabajo duro; ese esfuerzo que te hace sudar la gota gorda, dar el máximo en una clase de danza y que tus piernas terminen temblando. Es ese trabajo que te hace sentir que has hecho todo lo que estaba en tu mano y terminar el día diciendo “hoy he trabajado duro”.
Bien, todos sabemos que el trabajo duro es necesario para mejorar, para ganar habilidad, resistencia, fondo, dominio y calidad.
Pero, crees que seria suficiente para construir tu carrera? No crees que invertir un gran esfuerzo sin una dirección deja de tener sentido?
 
Hoy quiero hablarte sobre el trabajo inteligente, ese que se hace con un boli y una libreta y no requiere de esfuerzo físico si no mental.
 
El trabajo inteligente es un análisis propio, critico y exigente hacia uno mismo. Un análisis que no permite limites ni excusas. Un análisis motivador que marca tus objetivos, retos y escalones… esos objetivos a alcanzar que te retan a mejorar justo en los puntos que necesitas. Tus metas de aquí a 3 meses, tu meta dentro de 1 año o 5 años y en definitiva TU SUEÑO…
El trabajo inteligente es aquel que labra
tu camino, tu dirección y tu rumbo hacia un lugar claro.
Te invito a coger una libreta y un boli y escribir:
  1. cual es tu meta/sueño,
  2. cuales son los puntos que necesitas mejorar, 
  3. qué tienes que haber conseguido en 3 meses,
  4. dónde te propones estar dentro de 5 años,
  5. qué debes hacer día a día y cuales son los pasos a seguir para llegar a ese Sueño.
 
El trabajo duro es indispensable pero si ademas lo haces de una manera inteligente el avance hacia TU SUEÑO será visible.
 
Norma Alvarez
 
“déjanos tu opinión y recuerda que esta simplemente es la mía, puedes verlo de otra forma, lo importante es el respeto”